Experiencia de la Replica
Grameen Rosario
Cuando en el año 2001 comenzamos
a dar forma a la idea de fundar
una Réplica Grameen en Rosario,
sabíamos que sería difícil, aún
así pensamos que lograríamos
demostrar que a través de la
metodología Grameen podríamos
brindar una oportunidad a los
sectores carenciados para salir
de la pobreza en forma
permanente, con dignidad y
solamente dependiendo de sí
mismos.
Así fue, que planeamos una
primera Convocatoria a créditos
en abril de 2002 en un barrio
humilde del noroeste de la
ciudad llamado PARQUE CASAS.
Era un momento de enormes
dificultades económicas en el
país; con inflación cercana al
50 % anual, la ayuda del estado
escaseaba entre las clases
pobres y el crédito resultaba
absolutamente inalcanzable para
esta clase social.
Cuando, ante un auditorio de más
de 400 personas, dijimos que
veníamos a ofrecer 500 pesos
(aprox. 400 dólares en ese
momento) para un emprendimiento
productivo hubo sonrisas y
aplausos. Cuando dijimos que
había que devolverlos quedó la
mitad de las personas. Y al
exponer las condiciones para
obtener el crédito, permaneció
solo el 25 %.
Claro, un crédito Grameen está
al alcance de todos. Las
condiciones puede cumplirlas
cualquiera (tener un
emprendimiento productivo, ser
pobre, formar un grupo de 5
hombres o 5 mujeres, no tener
acceso a créditos), pero no
todos estaban dispuestos a
llevar adelante las otras
exigencias que imponíamos (había
que demostrar que el
emprendimiento era sustentable
en el tiempo, comprometerse a
devolver el dinero, asistir a
una reunión semanal de una hora
y sobre todo asumir
solidariamente con el grupo que
debían ayudarse a cumplir sus
propios objetivos: salir de la
pobreza y mejorar la calidad de
vida a través de un trabajo
digno).
Como empezamos
La Réplica Grameen de Rosario
comenzó a entregar préstamos en
agosto de 2002 y desde entonces
ha ayudado a mucha gente a
obtener una fuente crediticia
segura y confiable, con la única
garantía de la palabra y la
solidaridad del grupo,
alentándolos a progresar a
través del esfuerzo e
incentivando con gran
efectividad el cumplimiento de
los pagos.
Actualmente en Rosario existen
seis Centros (lugar de reunión
de grupos de Grameen) en
distintos barrios carenciados de
la ciudad. Cinco son de mujeres
y uno de hombres. Estos espacios
donde los prestatarios se reúnen
una hora una vez por semana, se
han convertido en verdaderos
foros de discusión de las
realidades de sus integrantes.
Allí hay soluciones para los
problemas de los
emprendimientos, hay discusiones
sobre la seguridad del barrio,
se solidarizan con aquellas
mujeres que sufren la violencia
familiar o se busca una salida
conjunta a los problemas
comunes.